Otra semana, otro entrenamiento, otro regalo

on 28 Enero 2014
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Hoy domingo 25/1/14 hemos conseguido juntar a 6 THRs para seguir con nuestro entrenamiento. Aunque el programa indica que la “larga” de la semana era el sábado, por falta de quórum de corredores, se aplazó al domingo para correr los 19 kilómetros de la “larga” de esta tercera semana que nos tocaba correr.

Como siempre que quedamos, la cita es a las 8:00 muy cerca del colegio Highlands Los Fresnos, exactamente en los columpios de la entrada al Monte Los Fresnos. Para ello nos toca levantarnos sobre las 6:30 para cargar el depósito de combustible y más aún cuando la carrera supera los 15 km como la de hoy. En esta ocasión hemos preparado un coche en el medio del camino con agua. A las 8:00, fieles a la cita estábamos los 6 THRs convocados dispuestos a empezar. Hoy por primera vez, desde que empezamos esta aventura solidaria, y gracias a la publicidad del colegio se apuntó otro padre del colegio que vino con un amigo. Pronto se puso de manifiesto que su nivel supera nuestro nivel medio de estado de forma, pero eso es lo de menos. Gente muy maja y sin duda más “network” para ampliar nuestra labor solidaria.

Salimos los ocho dispuestos a devorar los 19 km, un frío tremendo, sino hacía 0º hacía 1º, cometí el error de no llevar guantes y me arrepentí horrores al principio aunque la verdad es que después de media hora te olvidas. Hoy tocaba salir de nuestro recorrido habitual de 12 km por el perímetro del Monte Los Fresnos. Hicimos los primeros 4 km en línea recta y antes de seguir el perímetro del monte a la altura ya del pueblo de Boadilla donde la bandera de la rotonda que da la bienvenida a los que entran en Boadilla en coche salimos del monte y nos lanzamos al pueblo (había que ganar kilómetros). No metimos por el casco urbano (desde la bandera de la rotonda) hasta el cuartel de la guardia civil y de allí volvemos hacia el monte pero en esta ocasión el monte que se encuentra detrás del palacio de Boadilla. Ya llevamos 7 km. Los “nuevos” ya empezaron a marcar la diferencia y se notó que el nivel era otro, sólo les seguía con fundamento nuestro entrenador, Fernando. Nos adentramos en el Monte de Boadilla, cruzando por los puentes de madera, pasando junto al tronco caído donde 200 metros después torcimos a la derecha y … ala para arriba hacia el cielo (Recordar nuestro slogan en la camiseta oficinal: Con la mirada en el cielo y los pies en la tierra). Cuatro kilómetros de subida sin descanso castigo de piernas y músculos, el sol empezando aparecer tímidamente con todo su esplendor; paisaje precioso; fotografía fantástica los ocho subiendo por un lado de la montaña y el sol por el otro con la ilusión de fusionarnos en la cumbre, un regalo para los sentidos. Cuando despertamos del sueño del abrazo con el sol, nos encontramos con otro regalo que era la vista de la parte más norte de Boadilla por babor, el casco urbano del municipio por proa y de parte de la cadena montañosa de la sierra llena de nieve por estribor. Desde aquí para abajo hacia el coche avituallamiento. Poco antes de la cumbre se formaron dos grupos, los liebres y los tortuga. Me siento honrado de pertenecer al grupo de los tortuga ya que disfrutamos muchísimo, grandes complicidades en el dolor!!!. Los menos rápidos acudimos al punto de avituallamiento que se encontraba en la salida del Monte de Boadilla ya en el casco urbano coincidiendo con el km 15 de nuestro esfuerzo, tomamos una botella de agua y sin solución de continuidad seguimos corriendo. Nos metimos en pleno casco urbano de Boadilla (por cierto otra vez cuesta arriba) pasando delante del restaurante el Buey, la Lonja de Boadilla y del palacio de Boadilla que nos llevaba hacia nuestro terreno de carrera habitual, el Monte Los Fresnos. Los tortuga perdimos de vista a los liebres (creo que hicieron trampa) ya que se saltaron el avituallamiento. Seguimos nuestro camino que se hace al correr, con un día espléndido, el frío de la mañana dio paso a una sensación muy agradable de un sol que aunque nos privó del abrazo en el Monte de Boadilla, nos mandaba sus potentes rayos en el Monte Los Fresnos como muestra de aprecio a nuestro esfuerzo solidario. Ya eran las 9:45 y empezamos a ver a mucha gente corriendo (más dormilones) nos quedaban escasamente 3 / 4 kilómetros, uff que ganas de acabar. Una mezcla de cansancio, de ganas de ducha, y hambre nos llenaba. Finalmente llegamos a la meta, los columpios de la salida. Los liebres hicieron 19,5 Km en 1h 48´ ( o eso dicen) y los tortuga hicimos 20,5 km (claramente hicimos un camino distinto) en 2 horas exactas. Un buen día de deporte, un día precioso y un regalo de día. Una vez más somos unos afortunados de poder disfrutar del deporte, de la naturaleza, de la amistad y del sentir solidario de poder ayudar que es de donde viene la verdadera felicidad.

El próximo martes 28 los THRs nos juntamos no para correr sino para decidir nuestros planes de carreras para el año con la idea más importante que subyace en nuestro empeño físico que es ver como podemos conseguir el máximo de dinero con fines solidarios.

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