Todo empezó la noche de Halloween

on 02 Marzo 2015
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La noche de Halloween se caracteriza por la famosa frase del “Truco o trato”, pues bien diríamos que esta historia se basa en el truco o trato que le planteamos a Miguel la última noche de Halloween.

Los THR (corredores solidarios, en su mayor parte, padres del colegio Highlands School Los Fresnos en Boadilla del Monte) en nuestros dos años de existencia hemos pasado de ser 2 a elevar el número a 20 corredores. Intentamos caracterizarnos por correr por algo que merezca la pena, que trascienda, que tenga eco e impacto positivo en la sociedad siempre con intención de ayudar a los más desfavorecidos.

En nuestro círculo de amistades va calando la curiosidad de ¿Qué es eso que les hace levantarse a las 7:00 am sábados y domingos para correr?, ¿Por qué se les ve tan comprometidos con esa causa?, pues bien el día de Halloween, nuestro protagonista de esta historia tuvo la curiosidad de interesarse por la actividad deportivo/solidaria. Al final de la conversación y como era Halloween le dijimos, “Truco o trato” y al final prefirió trato (visto lo visto con lo que vamos a contar a continuación quizás hubiese preferido el truco). Accedió a probar a correr con nosotros y si le gustaba se comprometía a correr una media maratón. Es importante destacar que aunque Miguel es deportista (tenista), la última vez que corrió en plan de entrenamiento sería haya por el siglo pasado.

Dicho y hecho, el 1 de noviembre nos vimos para correr en nuestro campo de entrenamiento habitual en el Monte los Fresnos del Boadilla del Monte. Dependiendo del día nos juntamos entre 5 y 15 personas para correr a eso de las 8:00 de la mañana (o antes según cuadren horarios de niños, familias, etc). Miguel apareció y ese gesto ha traído esta historia.

Durante cuatro meses, con Navidades por medio, Miguel ha cumplido su parte del “trato” y con más o menos asiduidad ha entrenado con nosotros a correr lo que llamamos “la clásica” que consiste en 11 Km de sube y baja por el Monte los Fresnos de Boadilla del Monte. Ni que decir que el primer día fue un infierno (siguiendo el símil Halloween) para Miguel pero  lo hizo. Ese doloroso éxito le llenó de moral para seguir adelante y cumpliendo su palabra dijo “Corro la primera media maratón que corráis”. Fijamos el 1 de Marzo como fecha para su estreno oficial y seleccionamos la media maratón de Salamanca. Siguieron muchas jornadas de entrenamiento en el monte de Boadilla. Lluvia, frío, nieve, madrugones y siempre la compañía de varios miembros de los THR que cuando no eran unos, eran otros, pero siempre alguien dispuesto  a compartir 11 km de conversación y disfrute de inmejorable paisaje. Espectaculares amaneceres, convivencia de sol y luna, indescriptibles crisol de colores en el cielo (para eso hay que levantarse muy pronto), aunque poca algo de fauna (temprano de se ven conejos), ovejas con un perro mastín que sigue asustándonos cada vez que nos siente, una maravilla de árboles que nos acompañan fieles todos los días que entrenamos y cada vez más grupo de corredores y ciclista aunque nadie tan temprano como nosotros.

Diez, de los veinte THRs nos apuntamos a la media maratón de Salamanca y como siempre ocurre, llegó el gran día. El trato estaba a punto de perfeccionarse. Al final siete THRs nos plantamos en la línea de salida a las 10:30 el domingo 1 de marzo 2015, y entre ellos Miguel y Juan que para ambos era su primera media maratón oficial.

foto2Recordando que el nacimiento del grupo THR fue alrededor del concepto solidario, y después de haber completado varias acciones en este sentido que nos aportando muchísimo en nuestro crecimiento personal, en la actualidad tenemos varias iniciativas solidarias abiertas. Yo vengo colaborando con la Fundación Almar, que desarrolla una formidable labor a favor de los enfermos de la enfermedad rara ATAXIA ( Proporciona cobertura médica, psicológica y social especializada a los enfermos y sus familias, lograr la integración laboral y educativa; Búsqueda de investigaciones y ensayos clínicos abiertos),  a un nivel “propagandístico” intentado hacer conocer su nombre allá por donde voy, corrí en Chicago con su camiseta la maratón de la ciudad americana, en Bilbao corrí la media maratón de la villa y ahora animé a Miguel y a Juan a que corriésemos en Salamanca con la camiseta de la Fundación Almar.

Ya estar allí en la línea de salida era un éxito de compromiso personal. El llevar la camiseta de la Fundación daba un sentido completo a nuestra presencia ya que queríamos que todo Salamanca supiese que merece la pena apoyar a esta Fundación y a otras en la medida que tengan fines solidarios. Empezamos a correr con la ilusión de al menos intentar terminar la carrera que no poca cosa ya que son 21 km de reto y se dice pronto pero ¡hay que hacerlos!

La ciudad de Salamanca es increíble, ya en el segundo kilómetro cruzamos la espléndida Plaza Mayor que coincidía con una numerosa concentración de motos, todas expuestas en fila en el centro de la plaza. De ahí pasamos a la parte más bonita de la ciudad, Catedrales, Clerecía, Casa de la Concha, Universidad por todas partes. Nos imbuimos de un entorno clásico donde saludamos a personajes con Fray Luis de León, Arzobispo Alfonso de Fonseca y hasta el mismísimo D. Miguel de Unamuno. De ahí cruzamos el Puente Romano genialmente conservado que hace de manto del río Tormes. Al cruzar el puente entramos en las afueras de la ciudad y en una zona residencial que después de varios kilómetros (ya andaríamos por el 12) nos devuelve al puente romano donde los salmantinos de amontonaban para animarnos como en muchos otros lugares de la carrera. Mención especial al pueblo de Salamanca, que nos acogió de maravilla, nos apoyó, empujó, animó y demostró un genial sentido del humor.

fotoLas fuerzas empezaban a flaquear y después de cruzar el puente y recorrer un bonito paseo por la ribera del Tormes de unos tres kilómetros nos topamos con “las malas noticias” del día. En un momento donde las fuerzas brillan por su ausencia nos encontramos tres kilómetros de subida sin parar, cuesta tras cuesta. El público maravilloso con sus ánimos. En ese momento y aprovechando experiencia de otras carreras le dije a Miguel, “mira Miguel si te vienes abajo (que a todos nos pasa cuando te metes esas palizas), mueve la cabeza hacia abajo y mira lo que dice la camiseta (Fundación Almar), ahí tienes la fuerza, ellos realmente son la razón de estar aquí así que aprieta los dientes y adelante”.

Efectivamente el efecto motivador fue grande y Miguel junto a Chemi que venía con nosotros en ese momento miramos la camiseta, se nos puso una sonrisa en la cara al entender el sentido de porque estábamos allí sufriendo y arrancamos como si nada.  La Fundación Almar, en lo que más sabe que es luchar contracorriente, supuso un motor a nuestras piernas.

Como era de esperar, llegamos a la última recta de los 21 km y pico (no hay que olvidarse el pico que también hay que correrlo). El final se intuía al fondo (entre el cansancio y el sudor se veía borroso), el ruido de la gente aplaudiendo y la megafonía se oía en la lejanía (este sentido funcionaba mejor que el de vista y sin duda los dos órganos mucho mejor que las piernas). En ese momento nos habíamos replegado cinco THR, y se nos juntó Emilio que había llegado mucho antes y entramos los seis con una enorme satisfacción y la sensación de haber hecho algo importante.

Esta historia que además de real es atractiva, tiene muchos actores principales y otros secundarios, todos importantes y necesarios.

            Los actores principales son:

-  Fundación Almar que nos ha ayudado a dar sentido a este esfuerzo,

-  Ángel de la fundación que incondicionalmente dijo si a mi petición de camisetas y permiso para usarlas,

-  Las gentes de Salamanca que se han portado de cine y

- Tres Personas (con mayúsculas)  que sin su empuje no habría conocido a la Fundación Almar. Me refiero a las tres Personas encargadas de la gestión operativa del centro de oficinas dependiente del Ayuntamiento de Boadilla donde radican las oficinas de la Fundación, y son: Pilar, Pedro y Enrique que conocedores de mi afición por correr no pararon (cual martillo pilón) hasta que yo conociese a la Fundación Almar. 

            Los actores secundarios son:

-         Los THR presentes y ausentes en Salamanca que hacen que este grupo humano y de Personas (las dos condiciones no siempre van juntas) sea algo muy especial y que intente representar una serie de valores cada vez más en desuso y por ello cada vez más necesarios.

Finalmente Oscar a mejor actor a Miguel y a Juan que se estrenaron en una media maratón oficial completándola y Oscar a efectos especiales a Miguel por cumplir su trato.

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